Perdemos milenios en decenios, no podemos perder la cultura popular ni su arquitectura tradicional. ¡Ojalá consigamos hacer realidad esta utopía! #SalvemosLosPalomares

30 de octubre de 2015

III Concurso de microrrelatos Lenteja de Tierra de Campos

** El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Lenteja de Tierra de Campos, en colaboración con los 5 grupos de acción local de Tierra de Campos: Adescas; Araduey Campos; Campos y Torozos;  Adri Palomares y  Adri Norte Tierra de Campos, organizan el tercer concurso de microrrelatos LENTEJA DE TIERRA DE CAMPOS.

En el apartado concursos de la página web www.lentejadetierradecampos.es encontrarás toda la información. Aquí puedes leer y escuchar los 10 mejores microrrelatos del II Concurso. 

La lenteja pardina forma parte de nuestro patrimonio gastronómico, 
así que afilemos plumas, bolígrafos, lapiceros y sobre todo 
no olviden afilar sus ingenios "utópicos". 

¡Buen provecho!
Cuentan los abuelos del lugar que hace años la comarca de Los Oteros vivía principalmente de la lenteja
Post publicado en el periódico digital iLeon.com

Irma Basarte10.-

7 comentarios :

  1. Yo me traigo las pardinas de España cada vez que voy. Otras lentejas no quiero!
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Seguro que son buenísimas, un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Bonita foto de palomares ya sé que eres la mejor defensora que tenemos de ellos por aquí por cierto supongo que lo tendrás localizado pero tienes un palomar en Cistierna.

    Me ha entrado gula de lentejas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que los mejores defensores de los palomares son los propios dueños que siguen cuidando de ellos, por cierto nosotros también tenemos un palomar y sale en la foto y la finca sobre la que está seguro que en su día se cultivaba de lenteja pardina.

      Abrazote utópico, Irma.-

      Eliminar
  4. Aquí podeis leer el relato del ganador:

    'Dudas', de Maximiliano Jarque

    El lunar o el tumor podían ser del tamaño de una lenteja, depende de la elección el microrrelato podía ser romántico o ser un drama. Pero esa solución no daba protagonismo a la legumbre, ésta solo lo alcanzaría si la historia hablase de una receta. Cabía la posibilidad de que apareciese en el dicho "lentejas si quieres las tomas o si no las dejas", pero era muy manido. Seguramente, otros ya pensaron en esa idea. Se trataba de ser original. El cuento podría ser escatológico, amparándose en la flatulencia del alimento. O podía rememorar el pasado, nombrar a la abuela, añorar su cocina, volver a la infancia. Se podía nombrar lo de la costumbre italiana de la Nochevieja, esa de comer lentejas en vez de uvas. También estaba lo del pasaje bíblico pero, ¡uf!, nunca me gustó que Jacob se aprovechase de un hambriento (¡eso entre hermanos no se hace!). Una solución rastrera sería nombrar la procedencia de la lenteja, pues su consejo regulador eran los organizadores del concurso. Lo bien cierto, es que era el último día para enviar el microrrelato, era su cumpleaños, le estaban esperando para soplar las velas y ya había llegado a las doscientas palabras.

    ENHORABUENA

    ResponderEliminar

Gracias por vuestros comentarios y sobre todo por creer en utopías, Irma.-