Perdemos milenios en decenios, no podemos perder la cultura popular ni su arquitectura tradicional. ¡Ojalá consigamos hacer realidad esta utopía! #SalvemosLosPalomares

15 de marzo de 2010

Un regalín para la utopía del día a día

** Este fué el regalo que he recibido de parte de Patricia, desde su precioso blog "Mi mágico León Blog
¡¡Gracias!!

Irma.-

¡Hola, Irma!

Bueno, para empezar te diré que me encanta el nombre de tu blog, ¡qué buena idea! me ha gustado mucho y me parece que eso dice mucho de ti, así que... ENHORABUENA.

Con respecto a mi blog... ¿sabes lo que me gustaría? premiar tus comentarios con un relato, si quieres, si te apetece, sólo tienes que decirme el nombre de tu lugar favorito, hacerme llegar algo de información y una foto y relato que nace.

¡Hasta pronto, Irma!

Patricia.
Y nació un relato...
En la morada de la paz
Un paisaje lleno de campos y llanuras a cuyo fondo se dibuja la silueta de unas montañas… un paisaje color tierra junto a una carretera de un tono gris azulado, y deslizándose sobre ella, automóviles cargados de vidas que observan la sencillez tranquila de la paz convertida en territorio…

Para soñar no hacen falta grandes castillos ni paisajes maravillosos, para soñar no hacen falta motivos ni hazañas heroicas, para soñar sólo hace falta mirar con los ojos de un niño y dejarse llevar, sin poner trabas al lenguaje del alma…

Una rama de olivo cruzando el cielo hasta llegar a manos de Noé, una paloma portando la buena noticia, y un lugar en el que reposar de su ardua travesía por la inmensidad de las alturas…
Construido de adobe, piedra y madera, construido con esfuerzo y voluntad, con su forma circular o sus rectitudes cuadrangulares, está el hogar de aquella paloma que trajo la buena nueva hasta las manos de Noé.

Eran tiempos antiguos, más antiguos de lo que las escrituras más remotas son capaces de recordar, corrían tiempos bíblicos, cuando un gran diluvio inundó la tierra que el mundo había conocido… fueron tiempos difíciles en los que un hombre de fe y su familia, navegaron a la deriva esperando a que el tiempo amainara, fueron tiempos de paciencia y austeridad a lomos de una nave construida con madera, esfuerzo y voluntad, como el hogar de la paloma, aquella paloma que trajo un mensaje de paz, un mensaje de concordia entre Dios y el Hombre: el fin del gran Diluvio Universal.

Muchos conocen aquella historia que narra el Génesis, muchos reconocen el símbolo de la paz, y… ¿sabes qué? en un lugar conocido, rodeado de tradición y paz, en una provincia hermosa, impregnada de historia y leyenda, hay multitud de palacios esperando ser restaurados, esperando ser valorados, esperando ser redescubiertos como morada de la paz.

Sal a pasear, sal a disfrutar de lo que siempre has conocido así, y no consientas que deje de ser así: pequeño, sencillo, lleno de recuerdos y cariño, lleno de tradición e historia, lleno de ti y de mí, lleno de palomas…

Disfruta de lo que está y no permitas que deje de estarlo, no permitas que el diluvio de la desidia y el olvido acabe con ello, porque si lo permites, no podrás recuperar tu patrimonio, no podrás recuperar tu palomar.

5 comentarios :

  1. Gracias a ti por este relato que me has regalado, es precioso. A ver si hay suerte y conseguimos que la gente se conciencie que no podemos dejar caer estas joyas que llevan formando parte de nuestro paisaje leonés mucho tiempo.

    Ya te enviaré alguna foto cuando restaure el palomar con la familia de cigüeñas incluida. Gracias por tu apoyo.

    Besines, Irma.-

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  2. Ánimo y que ese diluvio de la desidia y olvido hacia los palomares no llegué más allá.
    Muy bonito. ¡Suerte!

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  3. Se me ocurren algunos sitios, en cuanto los fotografie te envio la foto y te solicito el post ;)

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  4. Eso siempre a cambio de unas "valiosas cañas" minipunk, trato hecho... yo tengo que comentarte un tema, que conforme las cosillas que haces, creo que te guste a ver si coincidimos un día y lo hablamos.

    Gracias a todos, besines... Irma.-

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Gracias por vuestros comentarios y sobre todo por creer en utopías, Irma.-