19 de marzo de 2010

Hasta siempre "maga"

Fallecío el pasado día 8 de Marzo el día de la mujer trabajadora, perdimos a nuestra maga de León, Manuela Rejas y me pareció una historia tan tierna y bonita a la vez, que no pude pasarla por alto, va por ti "maga".
Las pequeñas historias de nuestras gentes, estoy convencida que son las que nos llenan, por lo menos a mí.
Irma.-
“Yo nací maga. Mi padre quería un hijo, le falló el truco y le nació una hija… De muy pequeña, con 5 años, ya hacía trucos y tonterías con los otros niños. Soy ilusionista de nacimiento”, explicaba antes de torcer el gesto recordando su infancia pues no eran buenos tiempos para una niña nacida en 1924.
Cuando tenía 12 años, en 1936, se rompieron todas las magias, todos los sueños. Y más para ella que había nacido en una familia republicana. “Fui lo que se ha dado en llamar una niña de la Guerra Civil. Vivíamos en Madrid y ante el avance de los franquistas fuimos evacuados primero a Valencia, luego a Teruel.
Vueltas y vueltas, como peonzas, hasta que acabó la guerra y nos convirtieron en los malos, y como tal nos trataban, marcaban nuestros carnets con la R de rojos, con lo que eso suponía. No había de dónde comer. Los que habéis nacido después no sabéis la suerte que habéis tenido”.Pero Manuela siempre había presumido de ser libre hasta con Franco y en 1940, con 16 años, logró su sueño de toda la vida, trabajar en el circo y ser maga.
“Comencé en teatros pequeños, cafés, vendiendo rifas, lo que fuera por estar en aquel mundillo. Así, hasta que pude meter la cabeza en el circo, para lo que me tuve que sacar el carnet de trabajadora del espectáculo, de ilusionista, la primera de España. Me decían que, como era mujer, tenía que hacer de ayudante pero me rebelé, yo hacía los números pues yo los protagonizaba”. Se hacía llamar la Maga Violeta.
Su última actuación, tampoco la olvida, fue el 12 de octubre de 2007. En medio una vida apasionante de una mujer que para entender su carácter y su fascinación basta decir que se casó con un sargento de la Marina y éste abandonó el Ejército para ir con la Maga Violeta por los circos y teatros pero no se puede olvidar que detrás de su buen humor y ese estar activa hasta los 83 años había una enferma que superó un cáncer y pasó 13 veces por el quirófano, pero no quería “amargar la vida a nadie con penas, las gentes del circo hemos nacido para hacer felices a los demás”.
Y nos hizo, seguro.
“No tengo estudios universitarios, pero sí una fantasía muy guapa. No escribo para vender sino para permanecer, para constar que he pasado.”
“El humor no cuesta dinero. También tengo una desfachatez tremenda. Si me lo preguntaras, diría que soy una maga muy buena. Soy fantástica.”
¡¡¡Gracias maga...!!!

3 comentarios:

  1. ¡Tiene razón, fue fantástica!Un abrazo.

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  2. Dicen.... que siempre que recordemos a los que se van, están cerquina Y YO CREO QUE ES DE LAS POQUITINAS COSAS,que voy creyendo.

    Besines, Irma.-

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  3. Pués si algo así debe ser Mara e Irma, un beso para las dos.

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Gracias por vuestros comentarios y sobre todo por creer en utopías, Irma.-